La micción es un proceso por el que la vejiga urinaria se vacía de orina cuando está llena. La vejiga (que en estado vacío se encuentra comprimida por los demás órganos) se llena poco a poco hasta que la tensión de sus paredes se eleva por encima de un valor umbral y entonces se desencadena un reflejo neurógeno llamado reflejo miccional que provoca la micción (orinar),
y si no se consigue, al menos produce el deseo consciente de orinar. El
proceso de la micción es, en la mayoría de las veces, controlado voluntariamente. La incontinencia urinaria es el control pobre o ausente de la micción.
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Universidad Autonoma de Sinaloa Facultad de Médicina Javier Fajardo Noriega III-4
martes, 11 de junio de 2013
Producción de orina.
La orina es un líquido acuoso transparente y amarillento, de olor característico, secretado por los riñones y eliminado al exterior por el aparato urinario. La orina puede servir para determinar la presencia de algunas enfermedades. En los laboratorios clínicos se abrevia u o uri.
Después de la producción de orina por los riñones, esta recorre los uréteres hasta la vejiga urinaria donde se almacena y después es expulsada al exterior del cuerpo a través de la uretra, mediante la micción.
Las funciones de la orina influyen en la homeostasis como son:
- Eliminación de sustancias tóxicas producidas por el metabolismo celular como la urea.
- Eliminación de sustancias tóxicas como la ingesta de drogas.
- El control electrolítico, regulando la excreción de sodio y potasio principalmente.
- Regulación hídrica o de la volemia, para el control de la tensión arterial.
- Control del equilibrio ácido-base y aliviar la pared rectal.
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Sistema de contracorriente.
El mecanismo multiplicador en contracorriente permite al riñón proporcionar el medio osmótico adecuado para que la nefrona pueda concentrar la orina, mediante la utilización de bombas iónicas en la médula para reabsorber los iones de la orina. El agua presente en el filtrado fluye a través de canales de acuaporina (AQP), saliendo del tubo de forma pasiva a favor del gradiente de concentración creado por las bombas iónicas.
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Reabsorción renal
La reabsorción tubular es el proceso por el cual los solutos y el
agua son removidos desde el fluido tubular y transportados en la sangre.
Es llamado reabsorción (y NO absorción) porque estas sustancias han sido absorbidas ya una vez(particularmente en los intestinos).
La reabsorción es un proceso de dos etapas que comienza con la extracción activa o pasiva de sustancias desde el fluido tubular hacia el intersticio renal (el tejido conectivo que rodea las nefronas), y luego el transporte de estas sustancias desde el intersticio hacia el torrente sanguíneo. Estos procesos de transporte son conducidos por las Fuerzas de Starling, por difusión, y por Transporte Activo.
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La reabsorción es un proceso de dos etapas que comienza con la extracción activa o pasiva de sustancias desde el fluido tubular hacia el intersticio renal (el tejido conectivo que rodea las nefronas), y luego el transporte de estas sustancias desde el intersticio hacia el torrente sanguíneo. Estos procesos de transporte son conducidos por las Fuerzas de Starling, por difusión, y por Transporte Activo.
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Filtración Glomerular.
El Índice o tasa de filtrado glomerular (IFG o GFR Glomerular Filtration Rate) es el volumen de fluido filtrado por unidad de tiempo desde los capilares glomerulares renales hacia el interior de la cápsula de Bowman. Normalmente se mide en mililitros por minuto (ml/min).
En la clínica, este índice es usualmente empleado para medir la función renal a nivel de glomérulo.
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En la clínica, este índice es usualmente empleado para medir la función renal a nivel de glomérulo.
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Acción hormonal del riñón.
Las funciones vitales del riñón pueden resultar afectadas por un
desequilibrio prolongado en la secreción de ciertas hormonas producidas
por el propio órgano, las glándulas endocrinas u otras vísceras como el
páncreas. Ya sea de origen secundario o primario, la insuficiencia renal
crónica relacionada con alteraciones endocrinológicas puede prevenirse
con diagnóstico y control precoces, que evitan de este modo daños
orgánicos que no tienen retorno.
La insuficiencia renal crónica es una lenta y progresiva disminución de la función renal que impide la correcta eliminación de sustancias tóxicas del organismo a través de la orina. Esta patología, que sin tratamiento tiene consecuencias mortales, puede ser secundaria o primaria.
Las patologías renales relacionadas con problemas hormonales pueden deberse a una enfermedad primariamente endocrinológica con repercusión en el riñón o a una enfermedad renal con repercusión en el sistema endocrinológico. Por ejemplo, el hiperparatiroidismo (enfermedad que se caracteriza por un aumento en la síntesis y secreción de PTH u hormona paratiroidea) puede ocurrir por un agrandamiento de la glándula paratiroidea con una mayor producción autónoma (hiperparatiroidismo primario) y una consecuente afectación del riñón, en un segundo tiempo. O bien, puede ocurrir como consecuencia de una insuficiencia renal crónica que estimula la producción secundaria de la PTH (hiperparatiroidismo secundario).
El riñón tiene muchas funciones, las más importantes son regular el balance de agua y electrolitos (sales), eliminar catabolitos (sustancias tóxicas que se forman luego de la destrucción de los alimentos, residuos como la urea), regular la presión arterial y el número de glóbulos en sangre. También tiene mucho que ver con el metabolismo fosfocálcico, y hace activa a la vitamina D. Cuando el riñón enferma provoca que muchas glándulas comiencen a funcionar mal y aparezcan enfermedades encocrinológicas.
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La insuficiencia renal crónica es una lenta y progresiva disminución de la función renal que impide la correcta eliminación de sustancias tóxicas del organismo a través de la orina. Esta patología, que sin tratamiento tiene consecuencias mortales, puede ser secundaria o primaria.
Las patologías renales relacionadas con problemas hormonales pueden deberse a una enfermedad primariamente endocrinológica con repercusión en el riñón o a una enfermedad renal con repercusión en el sistema endocrinológico. Por ejemplo, el hiperparatiroidismo (enfermedad que se caracteriza por un aumento en la síntesis y secreción de PTH u hormona paratiroidea) puede ocurrir por un agrandamiento de la glándula paratiroidea con una mayor producción autónoma (hiperparatiroidismo primario) y una consecuente afectación del riñón, en un segundo tiempo. O bien, puede ocurrir como consecuencia de una insuficiencia renal crónica que estimula la producción secundaria de la PTH (hiperparatiroidismo secundario).
El riñón tiene muchas funciones, las más importantes son regular el balance de agua y electrolitos (sales), eliminar catabolitos (sustancias tóxicas que se forman luego de la destrucción de los alimentos, residuos como la urea), regular la presión arterial y el número de glóbulos en sangre. También tiene mucho que ver con el metabolismo fosfocálcico, y hace activa a la vitamina D. Cuando el riñón enferma provoca que muchas glándulas comiencen a funcionar mal y aparezcan enfermedades encocrinológicas.
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Hormonas relacionadas con el riñón.
El sistema urinario.
El aparato urinario está formado por los riñones, los uréteres, la vejiga urinaria y la uretra. Su misión es limpiar la sangre de los productos nocivos que son resultado de las actividades celulares.
Esta función está regulada por una serie de hormonas que ayudan a filtrar, limpiar y evacuar los residuos al exterior.
El riñón produce una hormona llamada eritropoyetina que estimula la producción de glóbulos rojos en la sangre, se segrega en respuesta a una baja saturación de oxígeno en la sangre que llega a los riñones como sucede en las personas anémicas.
A su vez la hipófisis es una glándula que produce las hormonas vasopresina y antidiurética, cuyo tejido de destino es el riñón. La primera regula la retención de líquidos y la tensión arterial y la segunda regula la reabsorción de agua.
Existen otras glándulas como la paratiroides y suprarrenal que segregan las hormonas parathormona y aldosterona que van a dar también al riñón para regular el nivel de calcio, sodio y potasio en la sangre para controlar la presión sanguínea.
Click aquí para ver presentación sobre hormonas que afectan al riñón.
El aparato urinario está formado por los riñones, los uréteres, la vejiga urinaria y la uretra. Su misión es limpiar la sangre de los productos nocivos que son resultado de las actividades celulares.
Esta función está regulada por una serie de hormonas que ayudan a filtrar, limpiar y evacuar los residuos al exterior.
El riñón produce una hormona llamada eritropoyetina que estimula la producción de glóbulos rojos en la sangre, se segrega en respuesta a una baja saturación de oxígeno en la sangre que llega a los riñones como sucede en las personas anémicas.
A su vez la hipófisis es una glándula que produce las hormonas vasopresina y antidiurética, cuyo tejido de destino es el riñón. La primera regula la retención de líquidos y la tensión arterial y la segunda regula la reabsorción de agua.
Existen otras glándulas como la paratiroides y suprarrenal que segregan las hormonas parathormona y aldosterona que van a dar también al riñón para regular el nivel de calcio, sodio y potasio en la sangre para controlar la presión sanguínea.
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